reseñas

“Una ética para el siglo XXI” de Javier Sádaba (Tecnos, 2020).

Javier Sádaba es más que un filósofo de amplia y reconocida trayectoria, un intelectual, Catedrático honorífico de la Universidad Autónoma de Madrid, y autor de numerosos ensayos de importancia, especialmente en el campo de la ética y la filosofía del lenguaje. Sádaba es ejemplo de una de esas trayectorias vitales y académicas sólidas y comprometidas con la actividad filosófica.

Con este libro, Una ética para el siglo XXI, aporta una pieza breve y muy bien labrada de reflexión ética que proyecta sobre 6 grandes retos, por su envergadura y por la relevancia que algunos han cobrado en la actualidad, que le sirven para estructura el libro en 6 capítulos: ética y cultura, ética y política, ética y economía, ética y feminismo, ética y religión, y para terminar la ética ante la ciencia del siglo XXI.

Uno de los rasgos de la obra de Sádaba es la de abordar temas espinosos, no evitarlos. Precisamente con uno de ellos lo hace en el capítulo, a mi juicio, más brillante y de mayor enjundia. En el sexto capítulo, el autor -tras hacer una crítica de la bioética y de los caminos que debe seguir- lleva a cabo una defensa, argumentada con gran pulcritud, de la eutanasia, que ha defendido en muchas ocasiones en su obra.

Lejos de acomodarse en torres de marfil teóricas, Sádaba confronta una y otra vez conceptos tradicionales de la ética con realidades históricas y presentes. En este sentido, cuando habla de ética y política habla de derechos humanos y de identidades locales; cuando lo hace de economía, glosa lo que debería ser una ética empresarial; cuando habla de feminismo piensa la igualdad de la mujer y el reconocimiento mútuo entre géneros; cuando habla de ética y religión también lo hace sobre el conflicto fe y razón y de las realidades de la fe religiosa en el mundo laico; y cuando habla de ética y ciencia, además de abordar la eutanasia, se ocupa del transhumanismo, poniéndolo en diálogo con el humanismo y reflexionando sobre sus implicaciones antropológicas.

El rigor conceptual y el cuidado en la expresión contribuyen a que este volumen sea muy sugestivo para lectores entrenados o personas del mundo académico, pero también muy útil como introducción para aquellos que no han tenido tanta relación con la ética o la reflexión filosófica. Esa es la mayor dificultad y es por eso el mayor mérito de este texto.

Como lectura que atrapa e incita a pensar, se puede leer muy bien de principio a fin, pero también sirve como un libro de consulta práctico, manejable y necesario en el mar de dudas en el que navegamos hoy.

Diego Civilotti – 26/11/2020

“El capital sexual en la Modernidad tardía” de Eva Illouz y Dana Kaplan (Herder, 2020).

He aquí un sugestivo texto elaborado a cuatro manos por dos sociólogas, que tiene un pie en la sociología de la sexualidad y otro en la filosofía política. Un breve ensayo que replantea muchos conceptos de la tradición, a través de un breve pero clarificadora reconstrucción histórica, dirigiéndose a realidades actuales.

Aquí el capital se entiende de una forma más amplia que ceñido a lo estrictamente monetario, tomando a Karl Marx como punto de partida, pero ampliando dicha noción asociada a la sexualidad. Esta es entendida como un valor en sí mismo a partir de la liberación sexual que ha tenido lugar en las sociedades occidentales a lo largo de la modernidad, y especialmente a lo largo del siglo XX. Esto hizo que se fuera incorporando a las realidades económicas y sociales hasta poder hablar de un capital sexual, perfectamente compatible según las autoras con la libertad de mercado. Y esto no sólo por la posibilidad de coexistir sin verse amenazado, sino que incluso ese capital sexual es un mecanismo que permite extender el dominio de la economía de mercado, basada en la acumulación y el aumento de las desigualdades materiales en la modernidad tardía.

En resumen, Illouz y Kaplan ponen de manifiesto que la libertad sexual no sólo ha dejado de ser transgresora sino que se ha vuelto legitimadora de un statu quo. Con ello, esta propuesta nos ofrece herramientas para cuestionar o discutir ciertos planteamientos feministas o críticos con las dinámicas económicas actuales, y nos conduce a pensar todo aquello relacionado con la sexualidad desde un punto de vista sociológico, económico y cultural. En este sentido, el concepto de capital sexual como se analiza en el ensayo trasciende también la denominada “industria del sexo” y la actividad sexual asociada al intercambio de capital, que subyuga en particular a mujeres sin recursos. La propia esfera de la reproducción, la sexualidad como un valor en sí mismo asociado a la vida, está imbricada en la reproducción del sistema capitalista; un fenómeno que Illouz y Kaplan describen a partir de la liquidación de los límites entre sexo “malo” y sexo “bueno” (vinculado a la reproducción). A partir de ahí, el sexo produce capital de forma directa o indirecta: estas formas indirectas incluso de creación de subjetividad, son las que las autoras analizan para desvelar las nuevas formas de desigualdad en el capitalismo actual. Uno de esos libros breves que abren muchas ventanas y caminos para recorrer.

Diego Civilotti – 12/11/2020

“Caras de la muerte. Investigaciones filosóficas sobre la muerte” de Byung-Chul Han (Herder, 2020).

La muerte ocupa un lugar especial en el pensamiento de Byung-Chul Han. Basta hojear textos anteriores como El aroma del tiempo o La agonía del Eros, para darse cuenta de que para el pensador coreano, la muerte se corresponde con esa pérdida absoluta contra la que trabaja nuestra sociedad. La obscenidad de nuestra época radica en que absolutiza la mera vida, a través de la acumulación y el crecimiento, y de una violencia de la positividad que ha transformado el müssen (deber) fruto de una coacción externa limitada en el sujeto moderno, en un können (poder) fruto de una coacción interna ilimitada.

En este sentido, estas investigaciones filosóficas sobre la muerte se presentan como una evolución coherente dentro de su constelación de ideas, porque no hay nada que suspenda más rotundamente ese “poder” que la muerte. Sin embargo, no es este otro libro más de Han, sino que estamos ante el texto más especial de cuantos se han traducido hasta ahora al español, tanto por su forma como por su contenido. En primer lugar, es este un volumen más extenso que los anteriores, donde a pesar de mantener una unidad a lo largo de sus siete capítulos, cada uno de ellos conserva su individualidad y una cierta independencia en el discurso.

Por otra parte -y contra una de las críticas recurrentes a sus libros-, aquí Han dialoga en profundidad con la tradición, en especial con Jacques Derrida y Martin Heidegger, su principal interlocutor, y en segundo término con autores como Theodor Adorno y Emmanuel Lévinas. No hay que olvidar que su tesis doctoral presentada en la Universidad de Friburgo precisamente abordaba la dimensión existencial en la filosofía de Heidegger.

Lo que Han busca y encuentra en esa tradición, son aproximaciones a aquello que no permite ninguna aproximación, tentativas de pensar aquello que escapa a toda expresión y vivencia, como es la muerte. Y lo hace alumbrando algunos conceptos y discutiendo otros, además de -he aquí una de las grandes aportaciones del libro- derivar propuestas éticas de la propia vivencia de la muerte, porque “sin la muerte no habría ninguna decisión responsable” (p.93).

Un texto subyugador desde el principio, con hallazgos teóricos interesantes, y sin duda uno de los más redondos del autor, donde el pensamiento de Heidegger sobre la muerte, como ya sucedía en su anterior Muerte y alteridad, funciona a modo de repostaje a partir del cual Han piensa más allá en un ensayo que no deja de interpelarnos.

Diego Civilotti – 06/11/2020

“Introducción a la ética” de Edmund Husserl (Trotta, 2020).

Estamos frente a un conjunto de textos de gran enjundia intelectual. Lo que se ha traducido en esta magistral edición como Introducción a la ética consiste en un conjunto de lecciones que Edmund Husserl ofreció en la Universidad de Friburgo en 1920 y 1924.

Entre otras cosas, su importancia radica en que hablamos de uno de los autores que más influye en distintas corrientes del pensamiento del siglo pasado, un filósofo “bisagra” entre dos mundos, que propone una determinada relectura de Kant para volver a hacer teoría del conocimiento, revisando los presupuestos de las ciencias hacia un nuevo fundamento que refute el psicologismo. De este modo, su gran propuesta de la fenomenología, consiste en mostrar que debajo de lo que aparece hay una serie de estratos ocultos. Aquello que denominamos “yo” no es más que un epifenómeno, y Husserl se pregunta por lo que escapa al análisis lógico.

Todo ello lo aplica a su noción de la ética, analizando lógica, ética y axiología para desembocar en una ética científica, que supere todo escepticismo. En este caso, la novedad de la Editorial Trotta nos ofrece una lectura interesante para entender su evolución, si tenemos en cuenta su idea de la fenomenología o su período anterior, cuando publica las Investigaciones lógicas dos décadas antes de estas lecciones. Tras delimitar el concepto de la ética, a partir del segundo capítulo, Husserl ofrece una revisión crítica de la historia de la ética a la luz de su propuesta. En este sentido, se trata de una iluminadora introducción a la ética tal y como la entendía el pensador alemán.

Un índice onomástico, un glosario y un índice general muy detallado resultan de gran ayuda en una lectura tan exigente como apasionante para cualquier interesado en la trayectoria filosófica de Husserl o en la ética como disciplina técnico-normativa, orientada a la vida práctica.

Diego Civilotti – 29/10/2020

“Por qué el mundo no existe” de Markus Gabriel (Pasado & Presente, 2019).

Markus Gabriel es un verdadero faro de la actualidad. Su reivindicación de una filosofía del espíritu, entendida como una apuesta por la libertad en el contexto actual, se antoja más necesaria que nunca. Esta obra, publicada en alemán en 2013 ha llegado a su 11ª edición con un título provocador y un contenido audaz. Gabriel conoce muy bien la tradición filosófica occidental y es capaz de dialogar con ella con tanta pulcritud como naturalidad.

Todo eso lo consigue hacer a través de un estilo muy amable que se dirige a un amplio público, sin esquivar ninguno de los temas que necesita afrontar para proponer una filosofía “nueva”. Una aportación digna de atención en un contexto dominado por dos extremos que Gabriel se propone combatir: el pensamiento metafísico, que ya entró en crisis hace mucho pero se mantiene en las nociones que tenemos del conocimiento, la ciencia o la realidad (el intento de desarrollar una teoría del mundo explicado como totalidad. Y por otra parte, la crisis de eso, ese intento de comenzar desde cero que han llevado a cabo los postmodernismos, hasta llegar la realidad o el mundo, reduciendo todo a la realidad tal y como se nos aparece. Es decir, como constructivismo, basado en la suposición de que no existen los hechos en sí sino que somos nosotros los que los construimos mediante nuestro lenguaje, discursos y maneras de pensar.

Gabriel explica cuándo comienzan estas corrientes, cómo lo hacen y en mano de qué autores. Un libro didáctico y muy bien escrito, que incluye un glosario final donde se definen los conceptos esenciales que aparecen en el texto. Su lectura nos permite entrar en el laboratorio de un pensador actual de envergadura que nos habla a nosotros y a nuestra época. Gabriel aborda el conocimiento, la epistemología, la metafísica… pero también se atreve a describir las implicaciones éticas, políticas o estéticas, así como las consecuencias para una imagen de la religión o la ciencia.

En suma, un volumen fantástico para adentrarse en el Nuevo Realismo, que discute tanto al viejo realismo de la metafísica, como al constructivismo que destruye el mundo reduciéndolo a un producto de nuestra imaginación.

Bajo el subtítulo de Una estética plurisensorial, ecologista y animalista, el libro llega a la ética a través (o incluso a partir) de la estética, desde la propia experiencia vital de Tafalla, afectada de anosmia desde nacimiento. Un sentido que nuestra tradición ha infravalorado, y punto de partida de una reivindicación de la plurisensorialidad, de una estética que atienda a más sentidos que a aquellos dos que se han privilegiado: la vista y el oído. Un texto tan riguroso como cuidado en su estilo, muy bien estructurado y útil no sólo como herramienta para pensar los desafíos actuales, sino también como introducción a cuestiones en torno a la estética occidental. En efecto, teniendo en cuenta la deriva de nuestra cultura y en el contexto de un ecocidio, “necesitamos una estética ecologista y animalista, que nos reconcilie con la Tierra y los animales que la habitan”.

Diego Civilotti – 22/10/2020

“Ecoanimal” de Marta Tafalla. Plaza y Valdés, 2019.

Una aportación tan innovadora como rigurosa y urgente, nada menos que la catástrofe ecológica y las actuales amenazas a nuestra especie y a la vida en nuestro planeta. Marta Tafalla, que ha destacado entre otras cosas por sus contribuciones a pensar los derechos de los animales, elabora un ensayo dividido en dos grandes bloques: uno primero compuesto por cuatro capítulos de enjundia teórica, donde la autora sopesa y discute los postulados de la estética occidental, y un segundo, donde a lo largo de cinco capítulos explora diferentes ámbitos de la estética de la naturaleza.

Bajo el subtítulo de Una estética plurisensorial, ecologista y animalista, el libro llega a la ética a través (o incluso a partir) de la estética, desde la propia experiencia vital de Tafalla, afectada de anosmia desde nacimiento. Un sentido que nuestra tradición ha infravalorado, y punto de partida de una reivindicación de la plurisensorialidad, de una estética que atienda a más sentidos que a aquellos dos que se han privilegiado: la vista y el oído. Un texto tan riguroso como cuidado en su estilo, muy bien estructurado y útil no sólo como herramienta para pensar los desafíos actuales, sino también como introducción a cuestiones en torno a la estética occidental. En efecto, teniendo en cuenta la deriva de nuestra cultura y en el contexto de un ecocidio, “necesitamos una estética ecologista y animalista, que nos reconcilie con la Tierra y los animales que la habitan”.

Diego Civilotti – 15/10/2020

“Jürgen Habermas. Una biografía” de Stefan Müller-Doohm. Trotta, 2020.

La figura del intelectual ha caído en gran descrédito. Por una parte, podríamos remitirnos al clásico de Julien Benda La traición de los intelectuales, donde se venía demostrar que aquellos que tenían que ser discípulos de Sócrates, habían puesto sus ideas y su entramado conceptual y filosófico al servicio de luchas políticas, y especialmente al servicio del poder, subordinando la razón a intereses o pasiones particulares.
Pero por otra parte, existe una dimensión interesante de esta figura, y es el hecho de que personas que han dedicado su vida a la actividad intelectual y a la creación de conceptos para pensar la realidad, no se escondan en su torre de marfil, a salvo de todo, y se atrevan a participar en la tribuna pública, porque no son indiferentes a los problemas de su época. Hoy podemos decir que Jürgen Habermas, filósofo alemán que este verano ha cumplido 91 años, es y ha sido sin duda un gran intelectual.


Como ya había hecho antes con Theodor W. Adorno, Stefan Müller-Doohm se muestra como un biógrafo perspicaz en esta biografía del pensador alemán, publicada hace seis años en alemán -en ocasión del 85º aniversario de Habermas- y traducida ahora en Editorial Trotta por Alberto Ciria. Una empresa nada sencilla, la de abordar una figura tan difícil de abarcar y uno de los filósofos vivos de mayor envergadura e influencia, así como testimonio vivo de parte del siglo XX alemán y europeo. Müller-Doohm nos presenta un Habermas al que no le ha importado volver a la caverna y participar del debate público. Algo que hizo desde muy joven, ya en 1953 especialmente con un artículo incendiario sobre Heidegger y su legado.


Una de las imágenes de Habermas que ha hecho fortuna en base a su actividad ha sido la de polemista que se ha erigido en defensor de la modernidad ilustrada (contra sus “enemigos”, con particular atención en su célebre El discurso filosófico de la modernidad) y una voz de la conciencia de Europa. Por eso desde el prólogo la biografía presta atención a este Habermas, confrontando sus ideas con la Escuela de Frankfurt. Müller-Doohm se pregunta cómo llegó Habermas a ser el filósofo de la razón comunicativa que a la vez se convirtió en un influyente intelectual público. En ciertos momentos, el texto deviene una antología de todas las opiniones que Habermas ha pronunciado sobre acontecimientos políticos de todo tipo (la unificación alemana, la Unión Europea, la guerra de Kosovo, el terrorismo internacional…). Más allá de eso, hay pasajes interesantes para entender determinados conceptos en su pensamiento y calibrar ciertas influencias.

Los innumerables apéndices al final lo convierten además en un volumen de referencia para cualquiera que se quiera acercar a la figura de Habermas. Y en suma, un libro excelente para pensar la dimensión pública del filósofo y el presente y el futuro de esa figura en crisis, tan occidental, que es el intelectual.

Diego Civilotti – 08/10/2020

“La cosmovisión de los grandes científicos del siglo XX” de Juan Arana (coord.). Tecnos, 2020.

Estamos ante un gran volumen colectivo, coordinado por Juan Arana, catedrático de Filosofía y muy dedicado a estudiar las relaciones entre ciencia y filosofía. Un libro fruto del Seminario, celebrado en Ávila en julio de 2019, y organizado por la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno, que ha patrocinado y ha hecho posible este proyecto. ¿Por qué hablamos de científicos y cuál es la relevancia filosófica de eso? El subtítulo del libro es Convicciones éticas, políticas, filosóficas o religiosas de los protagonistas de las revoluciones científicas contemporáneas. Hemos hecho referencia en FdB a la indistinción de letras y ciencias, o al carácter indivisible del conocimiento. En este caso, aún es más relevante, porque el libro se ocupa de uno de los períodos más apasionantes de la historia de la ciencia: las grandes crisis y revoluciones a principios del siglo XX. Lo que desencadenaron dichas crisis fue un replanteamiento global de las propias disciplinas científicas, que las arrojó a los propios límites y con ello a la filosofía, de una manera mucho más ambiciosa a cómo se estaba haciendo entonces. Devolviendo de hecho a la filosofía y a las ciencias naturales a una unión que tenían en tiempos de los presocráticos. Por ejemplo, la relatividad introduce conceptos tales como la curvatura del espacio-tiempo que exceden nuestras intuiciones, la cuántica pone en cuestión el mismo concepto de realidad objetiva y el pensamiento matemático de Gödel establece unos límites infranqueables para el proyecto formalista, deshaciendo un optimismo que marcó un punto de inflexión en la historia de la lógica y el pensamiento matemático.

Este es un libro magnífico para los científicos, pero quizás más aún para los filósofos: es evidente que no desarrollaremos un análisis profundo de las nociones fundamentales de la física cuántica sin la aplicación de matemáticas avanzadas. Sin embargo, ello no nos debe impedir glosar con rigor las implicaciones filosóficas de tales nociones, teniendo en cuenta el profundo impacto que han producido en el pensamiento y la teoría del conocimiento del siglo XX. Y eso lo logra este libro, que incluye 39 autores divididos en áreas: los matemáticos, los cuánticos, los cosmólogos, los físicos atómicos… Por destacar tres momentos, resulta muy esclarecedor el capítulo de Eduardo Riaza dedicado al sacerdote, físico y matemático Georges Lemaître, para pensar el debate entre fe y ciencia. También la revolución de la ciencia clásica en manos de la cuántica de Niels Bohr y las implicaciones filosóficas del diálogo que Juan Arana establece entre Bohr y Kant. Y por último, 7 capítulos brillantes para utilizar como puerta de entrada a las neurociencias, un lugar privilegiado para estudiar la filosofía de la mente actual.

La edición de Tecnos, sencilla y manejable incluye un índice alfabético de científicos, para facilitar su búsqueda, además de una relación de los autores que escriben en el volumen, y que permite apreciar la gran diversidad de disciplinas que se dan cita. Un índice onomástico hubiera coronado una edición muy valiosa y útil como herramienta de consulta que nos acompañe durante años.

Diego Civilotti – 01/10/2020

“El honor de los filósofos” de Víctor Gómez Pin (Acantilado, 2020)

El honor de los filósofos es el último libro de Victor Gómez Pin, Catedrático emérito de la Universidad Autónoma de Barcelona, prolífico ensayista -en el más riguroso sentido del término- y agudo pensador, que vuelca en las casi seiscientas páginas del volumen no sólo una erudición que abarca distintos campos del conocimiento, sino una perspectiva muy interesante que va enlazando nombres, desde Aristóteles hasta Albert Einstein agrupados en 7 partes.

Puede parecer a primera vista, una simple acumulación de biografías de grandes pensadores, pero no lo es. El planteamiento, anunciado desde el prólogo que se titula “pensar y ser”, es claro y rotundo: un recorrido por la historia de todas las “personas que mantuvieron la entereza en circunstancias que hacían extremadamente difícil guardar fidelidad a las exigencias del pensamiento”. Dicho de otra forma, de todos aquellos que no renunciaron a su propia condición humana (dotada de logos, es decir, de lenguaje y razón) por mucho que cualquier autoridad impusiera esa renuncia. Gómez Pin sostiene que dedicarse a la filosofía es una tarea heroica, y de hecho afirmaba en una entrevista que “si observas la historia de la filosofía, ves que es una auténtica hecatombe, una historia de ingratitud, incomprensión, represión, repudios, traiciones, condenas, exilios…”. Es decir, es una historia de la filosofía narrativa y apasionante que muestra el carácter a contracorriente de la propia actividad filosófica. Una actividad, o una forma de vida que como dice el autor, es irrelevante cuando no perjudicial para la propia existencia, pero de la que depende el “honor” al que hace referencia el título.

Lo que hace que este libro sea atractivo y valioso para el lector no especialista, es que trasciende la anécdota histórica -aunque la incluya- y entra en el pensamiento de cada uno de los autores, siempre contextualizado y atravesado por la narración. Todo aderezado con la historia sociopolítica que va rodeando la aportación de grandes pensadores, esenciales para entender la historia de Occidente.

Diego Civilotti – 24/09/2020